Las denuncias y las sospechas de los isleños son ahora una realidad científica. Un estudio realizado por la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires el dragado de arroyos y la construcción de terraplenes para futuros barrios cerrados generan una importante alteración que podría destruir el ecosistema natural.
El artículo, que publicó Tiempo Argentino, indica que por ejemplo, debido a las modificaciones en la costa, se redujo la vegetación de esa área, como el bosque en galería y los juncales.
El problema es que, en el caso del junco, se trata de un recurso de trabajo para los pobladores autóctonos, con el cual fabrican cortinas y otros enseres.
El estudio fue realizado por investigadores de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (FCEyN) de la UBA. Y se centró en el frente de islas de la 1ª Sección del Delta bonaerense, en el área delimitada por el Río de la Plata, el canal de Vinculación y los ríos Luján y San Antonio, a partir de la preocupación de los vecinos ante el avance de las obras de barrios privados en la zona, que para ellos ha significado además la pérdida de recursos de subsistencia, como el junco para la fabricación de artesanías.
Rescato y pongo en debate este tema ya que hace varios posts no hablamos de la falta de planificación seria y responsable en los ámbitos naturales y delicados como es nuestro delta.
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